La histórica fábrica Rigolleau de Berazategui, principal fabricante de vidrio en la Argentina redujo parte de su producción local y empezará a importar vajilla terminada desde China. La decisión de la empresa llega en un entorno de competencia creciente con productos del exterior de menor costo y luego de haber presentado un balance para 2025 con pérdidas que superaron los $5.500 millones.
Actualmente, Rigolleau funciona al 60% de su capacidad instalada, tras haber apagado uno de sus hornos industriales el año pasado, medida que implicó también la reducción de cerca de 100 puestos de trabajo.
Este tipo de hornos requieren funcionamiento ininterrumpido y su reinicio implica largos procesos técnicos, por lo que la decisión tiene efectos duraderos en la estructura productiva de la firma. Aunque no se prevén despidos adicionales inmediatos, la reestructuración impacta sobre el personal y eleva las preocupaciones entre los trabajadores.
Según informó el directorio de la empresa en un informe que envió a inicios de febrero a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la empresa está en busca de sostener su competitividad y proteger el empleo industrial; es por eso que reconoció que esta decisión implica “cambiar su modelo de negocio tradicional”.
En su presentación oficial, la compañía reconoció “problemas con proveedores locales” y señaló que “tuvo que renegociar precios de manera constante para sostener el flujo de fondos. Al mismo tiempo, empezó a reemplazar compras en el mercado interno por importaciones de insumos y repuestos, con el objetivo de reducir costos y mantener la producción en un contexto de mayor apertura y presión de productos del exterior.”
En el ejercicio cerrado al 30 de noviembre de 2025, Rigolleau acumuló un pasivo previsional de $700.837.252 y registró un resultado final negativo de $5.596 millones.
Las exportaciones, en tanto, se contrajeron un 37,8% interanual y las ventas totales cayeron un 19%, alcanzando $112.088 millones, una baja significativa que coincide con el descenso sostenido del consumo interno y la profundización de la crisis industrial nacional, según datos del informe de la empresa y de la consultora Scentia, que estimó una retracción del consumo masivo del 13,9% en 2024.





