El ministro de economía, Luis Caputo, aseguró que los próximos 18 meses van a ser los mejores que haya vivido la Argentina en las últimas décadas, como resultado de la estabilización macroeconómica y la llegada de inversiones.
Las declaraciones tuvieron lugar en el marco del AmCham Summit 2026, celebrado en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, encuentro que congrega a cerca de 1.500 líderes empresariales, autoridades nacionales y provinciales, y referentes del ámbito sindical.
El titular del Palacio de Hacienda destacó la decisión política del Gobierno para corregir variables clave de la economía y la importancia de atraer inversiones que promuevan el crecimiento.
En primer lugar, afirmó que “el proceso de desinflación, que venía muy bien, se vio interrumpido durante el período previo a las elecciones, donde hubo una dolarización masiva, con una caída fuerte de la demanda de dinero. Como sabemos, la inflación es un fenómeno monetario”.
Derivado de esa incertidumbre también, precisó que “Argentina podría haber crecido 7% el año pasado pero lo hizo en 4,4%. Ahora empieza la recuperación de la demanda de dinero”.
Y enfatizó: “A partir de abril vamos a ver una desaceleración de la inflación muy importante y mayor crecimiento. La inflación va a tener certificado de defunción”.
Por otra parte, Caputo dijo que “se ha hecho un trabajo que en Argentina no se había hecho nunca” y remarcó que tuvieron que dar incentivos adicionales, como el RIGI, para recuperar la confianza. En la actualidad, detalló, existen 35 proyectos ingresados que suman USD 85.000 millones.
En cuanto a la infraestructura necesaria, señaló que se licitarán 12 mil kilómetros más de rutas nacionales y que se está otorgando financiamiento a las provincias para mejorarlas.
En otro orden, sobre la situación de la industria y el consumo, Caputo consideró que lo que impactaba era el llamado “costo argentino”, que terminaba forzando el cierre de muchas empresas.
“Frente a ese contexto, ¿cómo reaccionaba el empresariado? En muchos casos, con lo que comúnmente se denomina ‘cazar en el zoológico’”, planteó.
Ahora bien, “vamos a un proceso absolutamente inverso. Hoy ya no hay déficit, y eso permite que, en lugar de subir impuestos, se los esté bajando. Al mismo tiempo, se reduce el costo argentino. Al no tener que financiar ese déficit —y mucho menos con emisión— también disminuye la inflación”, explicó.
En paralelo, apuntó que “la economía se abre más al mundo, generando el incentivo correcto: la competencia. No obstante, la reacción frente a este nuevo escenario varía según cada uno”.
Fuente: Infobae



